Las labores de rescate continúan por aire, mar y tierra con apoyo interinstitucional y tecnología especializada

Más de 150 efectivos de las Fuerzas Armadas (FFAA) han sido desplegados en la región Ica para intensificar la búsqueda de la alférez Ashley Vargas Mendoza, piloto de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) desaparecida tras el accidente de su aeronave KT-1P durante un vuelo táctico en la costa sur del país.

Pese a las condiciones meteorológicas adversas, las tareas de rastreo no se detienen. Esta tarde, el ministro de Defensa, Walter Astudillo, sobrevoló la zona de búsqueda en la Reserva Nacional de Paracas y exhortó a las unidades operativas a mantener el esfuerzo conjunto:

“Hay un trabajo organizado, no hay que desmayar en ese esfuerzo. Si es necesario sumar más capacidades, debemos organizarnos en ese sentido”, afirmó.

Amplio despliegue logístico y operativo

Las operaciones están a cargo de equipos especializados de la Fuerza Aérea, la Marina de Guerra y el Ejército del Perú, quienes han ejecutado más de 103 horas de vuelo con aeronaves como el C-26, C-27, Beechcraft B200 y helicópteros MI-17 con visión nocturna. También se movilizaron patrullas FAP con capacidad de desplazamiento terrestre y marítimo.

Por su parte, la Marina de Guerra del Perú apoya con el buque BAP Zimic, dotado de sensores de búsqueda submarina y un equipo de 10 buzos especializados. El Cuerpo General de Bomberos también participa con personal experto en rescates.

Apoyo solidario de entidades estatales y privadas

La operación de búsqueda ha movilizado esfuerzos interinstitucionales. El Gobierno Regional de Ica ha contribuido con vehículos logísticos, mientras que el Sernanp aporta guías locales, camionetas 4×4 y una moto acuática para el reconocimiento costero.

Desde el Ministerio de Defensa, se ha reiterado que esta misión es más que una operación militar: “Es un acto de solidaridad nacional que une a instituciones del Estado, a la sociedad civil y a todos los peruanos”.

La búsqueda de la piloto Ashley Vargas continúa con determinación y esperanza. “El coraje de Ashley inspira a quienes hoy la buscan. Mientras haya una posibilidad, las Fuerzas Armadas seguirán firmes, con el corazón en el deber y la esperanza encendida”, expresó el Mindef.